¿Qué es el griego politónico Unicode?

Pensamientos, Tipografía, Unicode • 30 de junio de 2005

A la vista de lo que me encuentro a diario entre estudiantes y profesores que frecuentan los departamentos de griego y de latín de mi facultad, sé que no es fácil cambiar las costumbres. A pesar de que trabajamos a diario con ordenadores, de que todos disponemos de las versiones más modernas de los programas más usuales, o de que no hay día que alguien no se queje de las carencias y defectos de los sistemas que vienen usando, es más fuerte el apego a lo que uno lleva haciendo diez años que la curiosidad por probar algo nuevo que se promete más fácil y más útil, tal vez por el esfuerzo que supone introducir un cambio en nuestras vidas.

A este conservadurismo (comprensible, por otra parte) se añade la divergencia de sistemas operativos con que nos movemos. Tradicionalmente, quienes tenían que escribir en griego politónico se compraban un Mac, que venía con un par de tipos de letra que, a base de cambiar las letras latinas por símbolos, reproducían los caracteres necesarios para el griego. Yo he visto textos escritos de esa forma y son bastante feos, pero por lo menos cubrían el expediente. Así que los usuarios de PC se tuvieron que conformar con usar fuentes clónicas de las de los Mac para poder leer los textos que sus profes les pasaban o para hacerles leer los suyos. Nunca era totalmente compatible una cosa con la otra, pero era lo que había, y era mejor que nada. Y en la mayoría de los casos con que me encuentro, la excusa para no pasarse al Unicode consiste en un es que mi director de tesis no puede leerlo. Incluso en actas de congresos o para publicar en revistas prestigiosas se sigue exigiendo el uso de estos sistemas trasnochados y tipográficamente detestables. Ya se sabe que los catedráticos de clásicas son eminencias, siempre que se trate de cuestiones anteriores a la revolución industrial, claro.

Así pues, el espectro de uso estaba -y está- reducido a los tipos Graeca, SGreek, o similares. Triste panorama: nulas posibilidades tipográficas (no tienen ni cursiva ni negrita, ni encajan estéticamente con fuentes tipo Times o Garamond, las más usadas para los textos castellanos); el ordenador no reconoce el texto escrito con ellas como griego, sino como español, ya que esas letras griegas son sólo dibujos colocados en el lugar de las letras latinas correspondientes, y están codificadas como español, o como símbolos; y son muy limitados los caracteres que pueden componerse con ellas. Las vocales acentuadas o con espíritus se forman a base de superponer dos caracteres separadamente, con lo que muchas impresoras fallan, y algunos programas no son capaces de representarlas correctamente. Pero todo esto ya tiene una solución.

Con la internacionalización de la información gracias a Internet, y con la invención del Unicode, los tipos de letra pasaron de contener tan sólo los 256 caracteres del código ASCII a poder incluir muchos miles (más de noventa mil contiene ya el Unicode 4.0). Y eso no sólo facilitaba que todos los caracteres de una sola fuente, aunque pertenecieran a alfabetos distintos, tuvieran un aspecto similar y coherente entre ellos (por ejemplo, los números, los signos ortográficos o algunas letras coinciden perfectamente en distintos idiomas); sino, lo que es más importante, la información que se estaba dando con esos textos no se limitaba al dibujo de las letras, sino al idioma que reproducían. Un texto en griego estará codificado en griego, no en español o como símbolos. De repente, pueden aparecer todas las lenguas del mundo en una sola página, y ser representadas con un solo tipo de letra, lo que reduce enormemente el tamaño de los documentos y el tiempo que un ordenador tarda en procesarlos. Pero lo más interesante es que ha permitido que todos los idiomas puedan tener su espacio en Internet, y que la red no constituya un privilegio para los hablantes de habla inglesa. Para ver cualquier página web escrita en un idioma peregrino tan sólo hace falta que el usuario tenga instalada en su ordenador una fuente unicode que contenga esos caracteres concretos, ya que, normalmente, no es necesario que todas las fuentes reproduzcan el sistema completo.

Por lo que respecta a la lengua griega, estamos más o menos de enhorabuena. Unicode ha recogido los caracteres necesarios para el griego moderno en la sección de U+0370 a U+03ff, y los necesarios para el griego politónico en el rango U+1f00 a U+1fff, lo que suma más de 350 caracteres sólo para el alfabeto griego, en mayúsculas y minúsculas, y la mayoría de las variantes con diacríticos o arcaicas que pueden necesitarse para transcribir un texto en griego clásico. También recoge el silabario de la Lineal-B, y sus ideogramas, así como el Antiguo Itálico y otras escrituras antiguas. También recoge muchas variantes fonéticas que son pertinentes para el lingüista en general (por ejemplo, vocales largas y breves, incluso acentuadas). Faltan algunas cosas importantes, sobre todo en cuestiones de epigrafía o dialectología, y hay algunos caracteres repetidos inútilmente (como dos acentos agudos distintos para el griego moderno y el clásico), pero en cada versión del estándar se van mejorando cosillas, y se pueden hacer propuestas. Es, con mucho, el sistema más completo que existe hoy en día.

Muestra de ello es que todos los sistemas operativos actuales son Unicode, así como los programas nuevos más prestigiosos, y hasta el WC3 sugiere que se codifiquen en Unicode las páginas web que pretendan cumplir con los estándares más estrictos y serios. Hay multitud de páginas web escritas en griego unicode con textos y utilidades, así como programas buscadores en los repertorios del TLG, PHI5 y PHI6 que convierten automáticamente los textos a unicode, y gratuitos por añadidura, como puede ser Diogenes. Digamos que es el sistema del futuro, aunque debería llevar siéndolo ya varios años, y en otros países lo es sin duda. Si de momento todavía no lo es entre los clasicistas del nuestro será sólo debido al secular retraso de nuestra ciencia del que tan perezosamente nos gusta despotricar.

Diré, en último término, que yo lo vengo usando desde hace tiempo para redactar, imprimir y mandar por e-mail una tesis doctoral que mezcla generosamente español, latín, griego politónico, inglés, francés, italiano y alemán. Y que estoy encantada, vamos.

Comentarios ( 1 )
  • Pablo Rodríguez

    Unicode es el invento del siglo, y como bien dices, la única posibilidad de codificar adecuadamente los textos en griego politónico. Con otras codificaciones no Unicode, se podía escribir en griego moderno, hebreo, árabe, ruso o chino), sin intentar mezclarlas entre sí o con la codificación europea occidental.

    Pero para el griego politónico (que por ley se dejó de escribir en 1981 [eso de que es griego antiguo no es muy exacto]), no existía más que la posibilidad que cambiar una tipografía con 256 caracteres, que iba como iba.

    Pero la fuerza de la costumbre no es el problema. Intenta tú explicar eso de Unicode a alguien de humanidades (y el pasar de un alfabeto de 28 a 200 o 2000 caracteres [que no letras]). No lo entiende nadie, y en parte supongo que será lógico. Si es verdad, todos tenemos los últimos programas, pero eso no quiere decir que sepamos usarlos. Ni que entendamos de informática.

    Por cierto, si estás haciendo la tesis (o ya la has hecho), quizá sea una buena idea que pongas una entrada describiéndola. E incluso ofrecerla para descarga no sería mala idea. (Para poder hacer eso, comprueba antes tus contratos de edición si es que has firmado alguno.)

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